Y hoy vengo a decirte, que ya casi no rondas mi cabeza, que solo apareces cuando veo noticias tuyas o de esa amiga tuya especial en ciertas redes sociales. Vengo a decirte como siempre hago que has sido la persona que más he querido, pero también que más me ha dolido; que nunca voy a poder librarme te ti (y no quiero), pero que tú tampoco vas a poder olvidarme. Que te hagas el fuerte, conozcas a chicas nuevas, o más a fondo a las que ya conocías, no va a cambiar nada de esos increíbles años que hemos vivido. Porque tú mismo no te has cansado nunca de repetirme que te hacia la persona más feliz del mundo, que era perfecta, que no necesitabas a nadie más.
Nunca te ha gustado pensar en el futuro, en como sería tu vida dentro de unos años, donde estarías o más bien con quien estarías, y siento recordarte que conmigo lo hacías. Hablabas de nuestro futuro, de nuestra casa en Vancouver, de tus estudios y los míos y en consecuencia de nuestros trabajos. Discutíamos acerca de los hijos que íbamos a tener, de sus nombres, y hasta los teníamos claros. En realidad, siempre te gustaba lo que te proponía, nunca ponías pegas, te encantaba verme feliz porque era así como tú te sentías lleno del todo y realizado, viéndome sonreír a tu lado.
Te encantaba ver como me ilusionaba cuando hablábamos de todos estos temas, y lo nerviosa que me ponía cuando hablábamos de otros (nuestro gran tabú).
Se perfectamente que nunca jamás vas a olvidarme, porque he sido la primera. He sido la primera chica en besar tus labios, la primera en meterme en tu cama, la primera chica que te ha hecho enfadarte, sacar tu carácter, ponerte furioso, y hacer que día y noche abrieras y cerraras los ojos pensando en una misma persona. He sido yo la que he hecho que ahora mismo sepas lo que es amar a alguien, lo que es darlo todo por una persona, y lo que es sentir la necesidad de tener a ese alguien cerca, de sentirte amado, protegido e incluso celoso y con miedo.
Se que has sentido todo esto porque se que tu amor siempre ha sido puro, porque es lo que me transmitías en cada mirada, en cada caricia, en cada beso, en cada palabra de amor.
Hace ya más de seis meses que no estamos juntos, pero lo bonito o no (depende de para quién) de todo esto es que nunca vamos a poder librarnos el uno del otro.
Porque se que estoy en cada hamburguesa de 1 euro del McDonald's, en cada bolsa de bolitas de queso, en cada película que vayas a ver a Kinepolis, en cada chica que te cruces que use mi colonia (y como te gustaba), en cada LlaoLlao, en cada cena en nuestro querido Entretres, en nuestro amado París y en nuestro alocado Ámsterdam.
En cada número 19 (XIX, ya sabes)...
Y así podría seguir, párrafos y párrafos, diciéndote cada una de las cosas que ya habíamos hecho nuestras, y que cada una de ellas, me recuerdan enormemente a ti.
Creo que soy un poco masoca, porque hay días que me da por leer todas esas cartas que me escribiste, todos esos tweets que me dedicabas; por ver nuestras fotos de París, de Ámsterdam, y todas esas que te hacía sin que te dieras cuenta...
Sí, soy masoca, porque con cada carta me derrito (como cuando me decías te amo), y lloro como una magdalena. Pero es que aún no puedo creer que me hayas amado tanto, y yo haya sido la que lo haya estropeado todo.
En el fondo, me siento mal, muy mal, porque por intentar que si seguíamos juntos, en un futuro no acabáramos mal, he hecho que ahora, en el presente, no sigas a mi lado, ni te tenga como amigo. Y es esto lo que más me duele, haber perdido a la persona más importante de mi vida, a mi otro yo, a la mejor persona que he conocido nunca.
Te quiero y te querré siempre (Te Quié)
Ligero
Hizo temblar a mi equilibrio
lunes, 24 de noviembre de 2014
lunes, 17 de noviembre de 2014
La triste historia de tu cuerpo sobre el mio
Quiero decirte en silencio que sobran palabras, que faltan momentos, que no siento nada, que vengo a buscarte y nunca te encuentro
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
